|
| ©2004 Chaosium Inc. |
| Más allá de las sombras |
|
En esta ocasión me encontraba serpenteando por un espeso y antiguo bosque de abetos, tan caprichosamente dispuestos y apretados entre sí que nos obligaban a avanzar en fila india por donde ellos querían. El búnker de los Illuminati, supuestamente, esperaba al final de aquella maraña de árboles. El aire, espeso y húmedo, se pegaba a la piel.
El silencio era sepulcral, sólo roto por el roce de las agujas de los abetos en nuestras ropas. Miraba inquieto a todas partes, aquello olía mal; demasiada tranquilidad. Los rostros de mis compañeros, tensos y empapados de humedad, decían que no era el único preocupado.
Y de pronto sucedió; un grito ahogado a mi espalda, apenas tuve tiempo de verlo. Booker forcejeaba por soltarse de su abrazo en vano, pero aquel horrendo ser aparecido de la nada, hambriento, apretó aún más su demoníaco abrazo, clavando sus garras en su carne. No tuve tiempo de abrir fuego, cuando apunté, la criatura se desvaneció. Tal y como había llegado, silencioso y mortal, el Vagabundo se marchó a otra dimensión con su presa.
Dimitri.
|
 |
Illustration © Lee Gibbons.
©1997 Chaosium Inc. |
|